viernes, 8 de junio de 2012

Loser

A veces me gustaría ser como un súper héroe, volar, súper fuerza y todo eso; rescatar chicas en problemas, y que te amen por eso. A veces creo que más que un héroe tengo un súper-villano dentro, tengo ganas de destruirlo todo e imponerme como rey, otras veces creo que fracasaría, estaría preso, y saldría en la tele, igual la gente se fijaría en mí, es más fácil ser el malo...


A veces creo que el mundo lo diseñaron mal, otras que a mí me diseñaron mal...
A veces creo que a nadie le importa esto...

domingo, 25 de marzo de 2012

Qué es lo que me quieres hacer

De pronto me di cuenta de que estaba corriendo, no tenía ningún motio para hacerlo, igual corrí, cansado me detuve, respiré profundamente y me pregunté por qué corría, en ese momento me di cuenta de que me había subido el efecto de las pastillas que me dio Álex, odiaba esa sensación, pero algo me impulsó a tomarlas igual.
Mi celular comenzó a sonar, no quería contestar, no quería saber de nadie, o tal vez si quería. El teléfono dejó de sonar y empecé a caminar, medio mareado y sin saber a donde me dirigía, llegué a un servicentro, entré a esa especie de minimarket que tienen casi todos los servicentros y compré tres brownies y un Gatorade azul, salí y me senté en la vereda mientras tragaba los brownies, pensaba en Sofía aunque no quería hacerlo, ella llenaba la poca conciencia que quedaba en mi cabeza. Me levanté y llamé a Alex para ver en que ocupábamos la noche o lo que quedaba de ella, pero el muy joputa no contestó. Empecé a caminar buscando algo sin saber lo que era, tenía un rock & roll  en la cabeza, los golpes de la batería me partían el cráneo a pesar de que la música sólo sonaba en mi conciencia. Empezé a correr otra vez, me caí, fallecí, o eso pensé, cuando desperté vi a Sofía a mi lado, me miró a los ojos, luego me besó, desperté por segunda vez, mi pieza estaba oscura, ya no tenía idea de que era real...

viernes, 9 de marzo de 2012

Sin dejar de caer

Caía del cielo con un paracaídas de varios colores, abajo esperaban un montón de vacas paradas en dos patas, algo así como hombres vacas, las imágenes no tenían ningún sentido. Salí de la sala y pensé en vomitar por lo mala que era la película, Alex salió detrás de mí, se reía de lo asquerosamente mala que era el largometraje, -vamos al bar de al lado- propuso, en eso aparecen Rocío y Camila, preguntando por qué salimos de la sala -la película es pésima- reclamé,sabiendo que a Rocío le molestaría ese comentario, acto seguido nos fuimos al bar de al lado.
Cuatro vodkas con tónica- gritó Alex  apenas nos sentamos, me miró y gritó - tres nomás- antes de tomar ya actuaba como si tuviera alcohol en la sangre, Rocío me miraba atenta, la Cami se reía de todo lo que decía Alex, que estaba un poco hiperventilado, y yo miraba la escena como si tratara de hacer un cortometraje con todo esto. Rocío me preguntó por qué no tomaba, la miré fijamente y le dije :-míralo a él (señalando a Alex), me molestaría actuar así, además, el sabor me carga-, a pesar de mi respuesta totalmente antipática, ella seguía mirándome, como si yo tuviera algo en la cara, o como si mi cara le pareciera divertida.

Pasaron dos horas y nos echaron del bar, el imbécil de Alex se puso a pelear con el huevón de la otra mesa, no lo iba a dejar solo así que me metí en la pelea, nos echaron a los dos, y como andábamos con Rocío y Camila ellas se fueron con nosotros. Ya afuera empezamos a caminar rumbo al departamento de Camila, quien no dejaba de retar a Alex por su comportamiento, mientras caminábamos, Rocío se me acercó y me
 dijo:-Camila lo cuida como si fuera su hermanito-, en ese momento me acordé de Sofía.
Llegamos al depto. de Camila, ella preparaba café, Alex dormía y Rocío me miraba, le pedí a gritos que dejara de mirarme, que odio que me miren, luego, me lancé por la ventana del décimo piso, mientras caía por el cielo con un paracaídas de varios colores, miré hacia abajo, vi un montón de vacas paradas en dos patas y al medio, Sofía...

sábado, 25 de febrero de 2012

Paracaídas

Mastico una papa, el notebook se enciende y le quito el sonido, me molesta ese ruidito de "bienvenida" que tiene. Se demora en encender, por mientras miro a mi alrededor, el escritorio está sucio, lleno de papeles, varios audífonos, boletas, cassettes y libros. Se termina de encender, abro el chrome, saco otra papa, facebook, cuatro notificaciones, puros comentarios de las fotos de ayer, no me importa, no quiero contestar, otra papa, la Caro me habla, no la pesco, miro mis pies, se ven bastante grandes, quizás sea porque mis piernas son flacas, tomo otra papa, le contesto a la Caro, hay tocata en el centro, me da lata ir.
Se acabaron las papas, tengo hambre, apago el notebook, abro la ventana, un viento frío y suave entra a la pieza, me gusta.
Enciendo la radio, suena Silvestre chirimoyatristefuiste ay! en el suelo me derrito ay!, tomo mi cámara, me asomo a la ventana, enfoco, pero no hay nada. Apago la radio, tomo mi bici y salgo con la cámara, ya no hay nada que me entretenga...

viernes, 6 de enero de 2012

No More Excuses


La micro va llena y hace ruido, como si se fuera a despedazar de a poco, apenas puedo escuchar la voz de Banhart en mi mp3, le subo el volumen casi al máximo, no aguanto tanta gente sudando cerca mío y me bajo. Apenas mis pies alcanzan el suelo estable de la vereda enciendo un cigarro, doy unos pasos y alcanzo a ver a gente sentada en el pasto de una plaza, recuerdo las eternas esperas en esa plaza, esperando a alguien, cualquier persona, personas que quizás nunca lleguen, pero yo siempre estaba esperando, me arrepiento un poco, si, esperar no es bueno, es mejor actuar, reaccionar, no esperar algo o alguien, quizás nunca llegue nada.
Sigo caminando adentrándome un poco más al maldito centro de esta asquerosa ciudad, me carga, me quiero ir lejos, pero estoy esperando otra vez, esperando el momento adecuado para irme de aquí.
Well i feel just like a child, suena otra vez Devendra Banhart en mis oídos y pienso que me gustaría sentirme así, como un niño, un niño jugando a ser grande. Me acuerdo de cuando tenía unos quince años, no mucho tiempo atrás, y me sentía como un huevón de dieciocho sólo por tener más vello en la cara que algunos de mis amigos, creo que es mejor tener dieciocho y actuar como un niño de doce a ser un pendejo estúpido creyéndose punk o algo así.
Sigo caminando, esto pierde un poco el sentido, por qué salí de la casa y tomé una micro hacia acá?, son tantos recuerdos los que me invaden al caminar solo por esta maldita ciudad que olvido lo que tenía que hacer, pero si lo olvidé es porque, quizás, carece de importancia, al menos para mí.
Desde un local bastante destartalado suena música, algo fuerte, parecido a Pulled, me detengo a escuchar un rato, pienso en entrar, pero el ambiente de ese tipo de lugares me apesta, lleno de imbéciles semi-rapados tomando cervezas baratas, me carga, huevones que creen que van a cambiar un sistema de mierda tomando o tirando piedras, las cosas se cambian de otra forma. Paso de largo, no quiero estar aquí.
De pronto mis pies me llevan al terminal de buses, cómo? no sé, sólo me dediqué a caminar sin un rumbo fijo, sin tener conciencia de a donde iba. Entro y voy a una de las oficinas, y pregunto por un pasaje a Concepción,
-Son diez mil pesos, joven-, me apesta que me traten de "joven" o "jovencito" es como decirte que estás a punto de ser un huevón viejo pero todavía no. Compro el pasaje, diez lucas no es tanto si quieres irte a la mierda, total, ya me aburrí de este lugar...

lunes, 7 de noviembre de 2011

Salta,corre,piensa

El imbécil del Erick tiene puros plumones malos, en el fondo de la sala los estúpidos hacen ruidos de cerdo, las minas huecas que están atrás de mí hablan de cosas vacías, el resto de la clase duerme, nadie pesca, a nadie le interesa esta materia pasada por un profesor que con suerte tiene un título sacado por internet. Levanté la mano, el hueón de los plumones me pregunta que quiero, le digo que su clase no me interesa y prefiero estar afuera, un poco enojado me dice que salga de la sala, yo feliz salgo.
Afuera hay un montón de niños corriendo como idiotas, un curso en clase de educación física o algo así. Doy varias vueltas por lo poco de patio que hay, sentí un asco extraño y me quise ir.
Suena el timbre para el recreo y comienzan a salir los idiotas de sus celda, pasa un grupo de minas, huecas, gordas que se creen flacas, todas con el pelo mal teñido, queriendo ser rubias o pelirrojas, hablando de un hueón que hizo no sé que con una mina que es maraca, no quiero enterarme pero el volumen hace que me entere igual, minas tontas, temas vacíos, sin sustancia, me sorprende el poco vocabulario que manejan. Parto hacia mi sala y tomo mi mochila, me quiero ir, no sé cómo, pero me voy. Voy al patio de los niños chicos, nunca hay gente ahí, miro hacia todos lados y salto la reja hacia afuera, apenas mis pies tocan el suelo empiezo a correr, no sé por qué, pero me hace sentir libre.
Llego a una plaza, me siento y enciendo un cigarro, aspiro el humo lentamente, mil pensamientos se me vienen a la cabeza. Pienso en el colegio, en lo represivo que puede llegar a ser, pienso que mi fuga no tiene mucho sentido, aun así salté y me fui, por qué? porque quiero estar tranquilo...

lunes, 24 de octubre de 2011

Sólo de solamente

Pensé en reirme, pero no encontré un motivo para hacerlo, caminé por largo rato, pensando, recordando, todo lo que había vivido hasta aquel momento, todo se me vino a la cabeza de una manera extraña, pensé en vomitar, pero no le vi un sentido, de pronto me di cuenta de que muchos de mis recuerdos carecían de un sentido, o más bien de un sentimiento verdadero, como si todo no importara, como si todo me fuera indiferente.
Una frase llenó mi cabeza "Antes de ti mis tardes las llenaban cajetillas vacías y paseos vagos" la frase pasó de forma rápida por mi cabeza, tomé un cigarrillo y lo encendí, caminé, di varios pasos hasta dar con un recuerdo, algo perdido, algo que ya no tuviera importancia (aunque en este punto nada la tenía). De pronto me di cuenta que no tenía cigarros, que todos los pasos que di eran vagos, de pronto me di cuenta que estaba solo.